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El baúl de Mawey

A LOMOS DE TUS PALABRAS

A LOMOS DE TUS PALABRAS

A LOMOS DE TUS PALABRAS

Aléjate, que temo tu existencia,
que el viento no susurre más tu nombre.
No cantéis trovadores más leyendas
centenarias de altivos infanzones
que yacen sus pasiones bajo piedras.
Aléjate, que muero entre razones,
prisionera mi infancia de diamantes
y engañosos relatos de pendones,
de hidalgos caballeros ambulantes,
de montura feroz, de gran espada,
matando por lealtades muy cambiantes.
Al galope la vida me ha enseñado
a fundir en el fuego todo sueño,
y en el alma mi fruto se ha secado,
por un presente lleno de lamentos.
Alejaos, cuentistas, trovadores,
dejad de regalarme el firmamento;
Callad meigas, poetas, soñadores,
que sangra por mis poros tanta hazaña,
y con los cánticos de vuestras voces
me marchito temblando siempre al alba.

Aléjate que el miedo me recuerda
esas hojas ajadas de mi infancia.
En la perenne niebla se aposenta
tu sereno castillo de silencios,
sin espadas, sin lanzas y sin levas,
de conjuros y mágicos momentos.
No naciste infanzón ni eres monarca,
sino hidalgo del Norte y caballero,
guardián de los poemas sin morada,
escudo de palabras contra el fuego
por un río de versos y de plata.
-
Permíteme que amarre mi velero
al valor que presiento en tu mirada.
No abandones mi mano en el invierno,
aléjame del yunque y de la espada,
regálame el valor que ya no tengo,
enciende la amistad con tu palabra,
y la sed que me quema cual infierno
temblará con los versos de tus llamas.
Me verás en la senda, fugitivo,
cuando apague la vela de mi vida,
muriendo en la cuneta cual mendigo.
Me acogerás, amigo, con presteza,
con calor, envolviéndome en tu abrigo.
En ese último instante de pureza
entiérrame pegado a tu castillo,
y protege aquel último recuerdo
de los falsos hidalgos y de pillos,
de siniestros profetas y sus credos.
Siembra junto a mi tumba algún poema
y guarda la memoria de mis sueños,
a salvo entre tus versos, centinela.

M.A.W. 19 de Abril de 2004®

A UN POETA DE MADRID

A UN POETA DE MADRID

A UN POETA DE MADRID

Entre miles de casas estrelladas
sobre un mar que no sabe de ilusiones,
entre prisas, relojes y ensaimadas
en un café de asfalto y empujones,
se despierta un poeta.

Donde las lágrimas son primavera
por el polen caduco de ambiciones,
donde no existe pauta verdadera
sino un Metro vestido con cartones,
vive solo un poeta.

Un poeta que vive entre peñascos
caminando sin prisa por los charcos,
componiendo sus versos en los marcos
de ventanas y coches entre atascos,
extrañando un poema.

Un poema que quiere ser eterno
y volar por sus cielos y pinares,
y pintar su ciudad de azules mares,
redimiendo al poeta de su infierno.

Esta calle sin placa, sin su nombre,
sin estatua, tendrá una sola acera
con sus bancos labrados de madera,
con poemas escritos por un hombre.

Uno a uno podrán seguir los lances
los amantes, los viejos y doncellas,
de un poeta que graba con sus huellas
madrigales, sonetos y romances.

M.A.W. 27/03/04®

EL AMOR NAVEGABA

EL AMOR NAVEGABA

EL AMOR NAVEGABA

Inundando el cristal de mi noche apagada
eras luz y sonrisa, sosteniendo sin prisa
la Luna con tus manos sobre mi madrugada.

El amor navegaba montado en pinceladas
de susurros y sombras surgiendo como fuente
cada noche, borracho de besos y miradas.

Trenzamos una cuerda de sueños y canciones,
para escapar del miedo que escondía la aldaba,
escapando muy lejos de velos y prisiones.

Nuestros labios y manos surgieron cocineros,
amasando el silencio; y caricias y besos
navegaron tornados en torpes marineros.

Aún descalzos los dos, no sentiremos frío
mientras nos alejamos sin decirnos adiós,
cuando el alba nos llene de razón y rocío.

Aunque el miedo, celoso, buscará el corazón,
volveremos tú y yo, enlazadas las manos,
renovando de nuevo nuestra vieja ilusión.

M.A.W. Marzo del 2004®

PERDERTE

PERDERTE (Acróstico)

No supe que sentiría al perderte
O quizás es que no quise saberlo.
Te fuiste llorando y yo como inerte,
Engreído y ciego que no supe verlo.

Pero la verdad llegó lentamente.
En frente, tan sólo tu carta abierta.
Rendida al llamar llorando en mi puerta
Decías "adiós" con tu firma ausente.

Esperando en mi soledad incierta
Revolví el baúl de mis sentimientos,
Encontrando mi gran miedo a perderte.

Mirando mi estancia vacía y muerta
Aprendí que sin ti aquellos momentos
Sabían sólo a necedad y a muerte.

M.A.W. Febrero 2004®

CABALLERO DEL OLIVAR

CABALLERO DEL OLIVAR
(Dedicado a los poetas de Jaén)

De palabras una fuente
en Jaén brota del alma,
resbalando por su frente
siendo río, siendo calma.

Olivar que el verso labra,
sembrador de humilde cuna,
es tu alcázar la palabra
en tu tierra tan moruna.

Caballero sin espada,
de tan hermosa montura
que la rima es su alborada
y la prosa su cordura.

Del señor y su pisada
conociste la amargura
de la siembra requebrada
en tu tierra seca y dura.

Caballero sin espada
del olivar, de armadura
de mil palabras labrada:
Has sembrado la hermosura
en tu tierra tan amada
con romances y dulzura.

M.A.W. 6/03/04®

DESPEDIDA EN LA MAR

DESPEDIDA EN LA MAR

DESPEDIDA EN LA MAR

Rompiendo los azules su silueta,
como un árbol mimado por las olas,
soñando que abandona la caleta,
su corazón anclado llora a solas.
Entonando tañidos con sus cuerdas,
arrullando a sus mástiles y velas,
se mece entre las horas y bosteza.

Pero al alba despierta enfurecido
y entre gritos, sirenas y silbidos
se triplica en altura enardecido,
rodeado de níveos bramidos,
el cántico furioso de su aliento.
Hace una reverencia por babor
saludando educadamente al viento,
hace un guiño a la tierra con fervor
pues ella ha recubierto su deseo,
e inflamadas sus velas sin pudor
zarpa el navío, rey del firmamento.

Las alas cubren raudas todo el cielo,
pues no quiere llorar al descubierto.
Los marinos contemplan en silencio,
sus altivas mujeres en el puerto.
Han bebido del cáliz en secreto
y con la mar comparten su tormento:

Que sus maridos quisieron amar
un efímero amor en tierra firme
y otro eterno en los abismos del mar.

M.A.W. enero 2004®

FATUOS

FATUOS

Versos fatuos de una misma mirada
que surgieron viajeros
para labrar la quimera de plata
que forjó mil deseos
de cadenciosas palabras pintadas.

Unidos por la pasión como clave
para ser el conjuro
que libere el corazón y que cante
para no morir mudo
ante un mundo de razón que no late.

versos danzando mil sueños distintos
de un aliento marcado
por los acentos de un único ritmo,
y su ritmo empapado
de tormentas, huracanes y abismos.

Versos estrechamente encadenados
por la misma quimera,
en la vereda quizás olvidados,
sois el alma sincera
de la Poesía, y sus enamorados.

M.A.W. Febrero 2004®

CUANDO TÚ NO ME VES

CUANDO TÚ NO ME VES

CUANDO TÚ NO ME VES

Puedo sembrar la Tierra con un sueño,
y en la Luna pintar la primavera,
floreciendo a tus pies.
Puedo robar el Sol del firmamento
y tejer un vestido con estrellas
aperlando tu piel.
Puedo sembrar de rosas el desierto,
y que el viento sacuda su pereza
para darte un vergel.
Puedo escribir los versos más certeros
en las alas de un pájaro que vuela
sobre un mar de papel.
Pero no quieres hadas en mis cuentos,
ni aventuras con príncipes que sueñan
con un cielo al revés.
Solo quieres eterno nuestro encuentro,
sin relojes que apaguen la belleza
de la llama y tal vez,
acoger en tus labios mis deseos,
despertando tus ojos a mi vera,
y un guiño en la vejez.
Porque no valen nada estos momentos,
y mi magia es otoño en primavera
cuando tú no me ves.
En tu ausencia, mujer, pierdo el aliento,
se convierte mi fuente en piedra seca
y fallezco de sed.

M.A.W. Enero 2004®

NO FUE AZAR

NO FUE AZAR

He mandado una paloma
para que busque al azar
entre mis sueños, tu aroma
que me deje recordar.

Le he suplicado a la Tierra
que me permita soñar
que tu lazo es una estela
y tu sonrisa mi hogar.

No he parado de rogar
para saber donde anidas
a las estrellas y al mar,
para mirar tus pupilas
y saber que no fue azar,
que se unieron nuestras vidas
un instante, para amar.

M.A.W. Enero 2004®

GASEOSOS Y AVISPADOS

GASEOSOS Y AVISPADOS

Hay acólitos que saben bucear
para encontrar el tesoro gaseoso
que su artista tan querido, muy ocioso,
un buen día dejó escapar en el mar.

Otros llegan como moscas a la miel,
y regalan con lisonjas los primeros,
la gran obra de tremendos chapuceros:
un colgajo con dos clavos en un riel.

Y entre gases y colgajos tan ajenos,
avispados ladronzuelos sin rubor
roban frutos que otros siembran en su huerto.

¡Qué profundos son sus versos, tan amenos,
que un pillastre ha rimado sin pudor
intentando que no huelan tanto a muerto!.

M.A.W. Febrero 2004®

ATREVIMIENTO

ATREVIMIENTO

Hace ya tiempo
desnudado de lamentos
apagué nuestros temores
poco a poco, con mis versos.

Cuando los hice
para algunos fue tormento
el reptar por los alcores
de mi corto entendimiento.

Y sin embargo
en mi lienzo gris, recuerdo
que tracé con mis colores
mis mejores sentimientos.

Porque no quise,
inundarme de silencios,
de mentiras y rumores,
encerrado por mis miedos.

Al intentarlo,
puse el corazón en ellos,
y con ellos mis pasiones,
una mujer y mis sueños.

Y solamente,
cuando ella habite el firmamento
enterraré mis poemas,
mezclando mi lluvia y su arena
esparcidos a su vera.
Y a su vera, mi atrevimiento.

M.A.W. Enero 2004®

LA NIETADA

LA NIETADA

Llegó la capitana con tres bravos piratas
surcando el ancho mundo sin miedo alguno a nada.
Aunque era de juguete, su espada era afilada:
Eran los más temidos por todas las fragatas.

Tres soldados guerreros, de la Invencible Armada,
soltaron por su boca mil valientes bravatas,
defendiendo su cofre repleto de hojalatas
y un trapo de cocina, como bandera izada.

Se esconden seis princesas entre las cuatro patas
bajo una enorme mesa de roble amurallada:
Defienden sus muñecas, sus chuches y patatas.

Alientan con arrojo a su triple soldada,
los bucaneros huyen cobardes como ratas,
mientras la abuela corre tras ellos alocada.

M.A.W. Diciembre 2003®

MORUECO

MORUECO

Es su susurro la sierpe,
sólo son sombras su cuerpo,
nunca te viene de frente,
y desliza su veneno
entre toda la simiente.
Su mirada agazapada
se curva sobre la presa.
Sagaz, de aviesa palabra,
es el rumor que se eleva
surgiendo desde la nada,
humo cobarde que acecha.
Esa fuente que ponzoña
el nacimiento sincero
de una lágrima que roba
ensuciando el ojo ajeno.
Cocinero de carroña,
su repertorio completo
con deslealtades de aroma
a basuras y desechos.
Canta ladrando ironías
para engañar a su dueño
esperando, sin fatiga,
la caricia en el trasero.
Atrapa la mano amiga
entre sus fauces de perro
y su corazón de ortigas.
Caminante de la envidia,
soldado del mal deseo
que provoca cualquier lidia
por la revancha del ego.
Jorobado por el peso
de tanta inútil medalla,
ganadas en mil batallas
provocadas por sus celos.
Pintor de ciegos reflejos
apagando otros espejos,
inflado por el despecho
que rebota sin gracejo.

Adiós trepador infiel,
cobarde, sombra sin frente.
En el zaguán de mi mente,
barreré presto tu piel.

M.A.W. Noviembre 2003®

¿SERE DIOS?

¿SERE DIOS?

¿SERE DIOS?
[Poema Nº -0,9999....]

Soy el límite oscuro de toda altanería
dándole al infinito, sentido en mi cociente:
Por denominador, mi enorme y basta mente;
en el numerador, mi gran pedantería.
Tiendo siempre veloz y raudo al Infinito,
ayudada mi Mente por mi gran lapicero.
Es este mi Uni-Verso, donde solo requiero
a mi querida pluma, que a nadie más invito.
Atrapados en él, mis grandes sentimientos
nacen encadenados a causa de la métrica,
peinados con mi rima, agonizante y tétrica,
cargando mis estrofas de pesados lamentos,
y mueren resentidos siempre que los integro,
como Dirac sumó la Nada con acierto.
Mis queridas metáforas desfilan como un muerto:
Versos marcando el paso, ritmo marcial y negro.
Mis estrofas atacan al mismo son pausado,
recitando al unísono mis disparos de muerte.
En mi encefalograma se refleja su suerte:
El trazo horizontal y plano de un finado.
¿Acaso seré Dios? En esta Incertidumbre
de la Omega y Alfalfa, me releo y me pierdo
cuando nunca distingo entre envidia y deseo.
Menos mal que mi pluma sabe avivar mi lumbre:
Gran prestancia y frescura, simpatía y finura.
Ella, mi admiradora, mi amiga y perra fiel,
me señala el ajeno rastro con su cincel,
y su sutil mirada tan afilada y dura
me relata sumisa con gran arte y salero
todo lo necesario para poder juzgar
(juego donde los dioses solo pueden jugar),
pues soy Dios y al sumar con mi gran lapicero
sumo siempre lo mismo: Uno más Uno, Dios.
Pese a mi enorme pero limitado cociente
tengo a mis versoldados, y tengo suficiente:
En mi Basto Uni-Verso, nunca cabremos dos.

M.A.W. Diciembre 2003®

EN EL CANTO DE UN LIBRERO

EN EL CANTO DE UN LIBRERO

Envolvió sus poemas entre rimas
empeñando su nombre por fortuna,
y con lindos ribetes de la tuna
enterró sus metáforas en simas.

Sus lectores son fieles del halago
que su fama ha comprado por dinero,
y su libro contiene muy altanero
su reflejo encharcado como pago.

Su intuición ha crecido muy certera
demostrando su crítica tan fiera
que desdeña cualquier otra belleza.

Morirán sus poemas de tristeza
en el canto olvidado de un librero
que acaricia el poeta, por dinero.

M.A.W. Enero 2004 ®

MI HERMANO

MI HERMANO

Refugiando mis manos de cristal
me hiciste con la fuerza del acero
curando mi dolor de pedernal
para izar de mis hombros el madero
y borrar de mi vida lo infernal.

Tu sabes bien amigo verdadero,
cómo nuestro reloj suena a final,
cómo la vida huele a vertedero,
cómo el alma se desangra en canal.
Pero mostraremos al mundo entero
que nuestro mismo destino fatal
será luchar por lo único certero,
que aunque tuvimos niñez de cristal
nuestra sangre se forjó de acero
uniendo nuestro principio y final.

Que mi hermano fue siempre sincero
cargado de ilusión boreal,
que conoció el puñal traicionero
y también el amor desleal.
Y será ese momento en que quiero
regalarte mi mano leal
para esconderte en mi burladero
parando mi corazón tu mal.
Porque serás mi hermano y te quiero,
y no te soltaré hasta el final.

M.A.W. Enero 2004®

EL AMOR Y LA AMISTAD

EL AMOR Y LA AMISTAD

Me has pedido un poema sobre amor
que se apague tornado en amistad,
disfrazado de gran sinceridad
este gesto cobarde y sin valor.

En tu piel, ¿sientes frío o mi calor?
En mis ojos, ¿ves luz o soledad?
En el alma, ¿pasión o levedad?
Y mis besos, ¿se apagan sin ardor?

A este amor le sobraba tanta rima
que murió de silencio y necedad,
sin caricias, sin besos, sin color.

Tu alegría brotó sobre la cima
que encierra bajo tierra, sin piedad,
mis recuerdos, tu amor y mi dolor.

M.A.W. Diciembre 2003 ®

A UNAS PIERNAS INFINITAS

A UNAS PIERNAS INFINITAS

[Plagio a Quevedo por "Érase un hombre a una nariz pegado"]

A UNAS PIERNAS INFINITAS

Era dama de piernas torneadas,
dos estelas creciendo enredadera,
serpientes de una madre posadera,
eran columnas de oro repujadas.

Dos látigos de amor bien engrasados,
dos sendas infinitas de lascivia,
eran los cascabeles de la envidia,
dos imposibles trazos dibujados.

Eran dos naves llenas de perfidia
que a Venus me llevaban abrasado,
corriendo como toro hacia la lidia.

Eran dos escaleras de granito,
peldaños de erotismo calculado,
elevando mi cuerpo al infinito.

M.A.W. Noviembre 2003®

MI MANO MENDIGA

MI MANO MENDIGA

MI MANO MENDIGA

Labraré con paciencia los campos de tu vida
sembrando con piedad las letras y la ciencia.
Templaré la verdad que marque tu existencia
forjando con valor tu fuerza contenida.

Brillarán tus pupilas del reflejo valiente
de palabras sinceras, como flechas sin ira
que persiguen certeras el rumor, la mentira.
Romperás tus cadenas, renaciendo silente.

Mi pasión sembrará de razón tu simiente,
crecerás orgulloso, como fruto que espiga
aguardando su siega, mientras sueña su vida.

Cuando tu corazón se despida de frente,
estrecharé tu mano, con la mía mendiga,
como última lección contigo compartida.

M.A.W. Noviembre 2003®

NAÚFRAGO

NAÚFRAGO

NAÚFRAGO

Entre tintadas olas sobre papel mojado,
en mi triste velero, navegué a la deriva,
sin corazón, sin rumbo, sin mástiles ni quilla;
En mi proa, la esfinge de mi puño cerrado.

Por el cielo vacío, el rencor me llevaba
con las cartas marcadas por verdades erradas,
sin más tripulación que mis necias miradas;
Empujado por la ira, mi barco naufragaba.

Entre negros presagios el ardor me guiaba
por rincones oscuros, por mil extraños puertos,
y apostando mi vida perdí todos mis sueños;
Así, sin darme cuenta, mi barco naufragaba.

El tornado furioso me envolvía y giraba,
engañados mis ojos por sus luces y rizos,
el dolor me alejaba, perdido y sin destino;
No supe comprender que mi alma naufragaba.

Hundido sin remedio en la violenta Nada,
perdido sin las manos que fueron siempre playa,
en mi niebla su faro iluminaba mi alma:
El calor de un volcán en la piel de mi amada.

Quizás al embarcar en semejante viaje
no medí la distancia de mi orilla a tu boca.
Quizás se muera naúfrago, conmigo, este mensaje;
Pero quiero intentar nadar hacia tu roca
aunque en tu corazón se estrelle mi oleaje.

M.A.W. Diciembre 2003®